¿Por qué sangran las encías al cepillarnos los dientes? El sangrado de las encías es un síntoma frecuente que no debemos considerar normal, especialmente cuando aparece de forma repetida. En muchos casos, está relacionado con la acumulación de placa bacteriana y con una inflamación de las encías, conocida como gingivitis. Si esta inflamación no se controla, puede evolucionar hacia una enfermedad periodontal más avanzada.

Cuando observamos sangre al cepillarnos, al utilizar hilo dental o incluso de forma espontánea, debemos prestar atención a nuestras encías. Una encía sana no debería sangrar habitualmente. La Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) utiliza precisamente este principio como referencia para identificar una posible alteración de la salud gingival.

En Clivadent recomendamos no esperar a que el sangrado desaparezca por sí solo si se repite durante varios días. Una valoración odontológica nos permite determinar cuál es la causa, comprobar el estado de las encías y actuar antes de que un problema inicial pueda avanzar.

¿Por qué sangran las encías?

La causa más frecuente del sangrado de encías es la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes y en la línea de las encías. Cuando esta placa no se elimina correctamente mediante la higiene diaria, las bacterias pueden provocar inflamación de los tejidos gingivales y hacer que sangren con facilidad.

Con el tiempo, la placa puede endurecerse y convertirse en sarro. El sarro no se elimina simplemente con el cepillo de dientes y puede favorecer que la inflamación se mantenga y avance.

Por eso, cuando nos preguntamos «¿por qué sangran las encías?», no debemos pensar únicamente en la fuerza con la que nos cepillamos. Aunque un cepillado demasiado agresivo puede lesionar las encías, el sangrado frecuente suele indicar que existe inflamación y que necesitamos revisar nuestros hábitos de higiene y, si procede, realizar una valoración profesional.

Principales causas del sangrado de encías

Existen diferentes motivos por los que nuestras encías pueden sangrar. La acumulación de placa bacteriana es el más habitual, pero no es el único.

1. Gingivitis por acumulación de placa bacteriana

La gingivitis es una inflamación de las encías que aparece con frecuencia cuando la placa bacteriana se acumula alrededor de los dientes.

Podemos notar las encías más rojas, hinchadas o sensibles y observar sangre al cepillarnos o utilizar hilo dental. En esta fase, el problema se limita principalmente a los tejidos gingivales y puede ser reversible cuando se elimina la causa y se recuperan unos buenos hábitos de higiene.

El problema aparece cuando normalizamos el sangrado y no buscamos su origen. La gingivitis no debe considerarse una característica normal de nuestra boca.

2. Periodontitis

Cuando la inflamación periodontal progresa, puede afectar a los tejidos que sostienen los dientes. En estos casos hablamos de periodontitis.

La periodontitis puede afectar al ligamento periodontal y al hueso que mantiene los dientes sujetos a los maxilares. Si no se diagnostica y trata adecuadamente, puede provocar pérdida de soporte, movilidad dental y, en fases avanzadas, pérdida de piezas dentales.

El sangrado puede ser uno de sus signos, aunque la enfermedad periodontal no siempre provoca síntomas llamativos. Por este motivo, las revisiones periódicas tienen un papel fundamental.

3. Cepillado demasiado fuerte

No siempre sangran las encías exclusivamente por una enfermedad periodontal. Una técnica de cepillado demasiado agresiva puede irritar los tejidos y provocar pequeñas lesiones.

Debemos limpiar los dientes y las encías correctamente, pero no necesitamos ejercer una presión excesiva. Un cepillado eficaz depende más de la técnica, la constancia y la correcta elección de los productos de higiene que de utilizar mucha fuerza.

Si sangramos habitualmente y creemos que estamos ejerciendo demasiada presión, podemos consultar con nuestro dentista o higienista para corregir la técnica.

4. Uso incorrecto del hilo dental

El hilo dental es una herramienta importante para limpiar las zonas que quedan entre los dientes, pero debemos utilizarlo correctamente.

Si llevamos mucho tiempo sin realizar higiene interdental y comenzamos de nuevo, puede aparecer algo de sangrado debido a la inflamación existente. También podemos provocar irritación si introducimos el hilo de manera brusca.

La solución no consiste necesariamente en dejar de utilizarlo. Si el sangrado persiste, debemos determinar por qué está ocurriendo y aprender una técnica adecuada.

5. Acumulación de sarro

El sarro se forma cuando la placa bacteriana se mineraliza y se endurece. Una vez formado, no podemos eliminarlo completamente mediante el cepillado convencional.

La acumulación de sarro favorece la irritación de las encías y puede contribuir al desarrollo de gingivitis y periodontitis. En estos casos, necesitamos una limpieza profesional adaptada a las necesidades de nuestra boca.

En Clivadent realizamos una revisión previa de dientes y encías antes de llevar a cabo una limpieza dental para comprobar si existe enfermedad periodontal y localizar las zonas donde se acumulan placa y sarro.

6. Cambios hormonales

Los cambios hormonales pueden modificar la respuesta de las encías frente a la placa bacteriana.

Esto puede ocurrir durante determinadas etapas como el embarazo, la pubertad o la menopausia, así como con algunos tratamientos hormonales. Durante el embarazo, por ejemplo, las variaciones hormonales pueden favorecer la inflamación gingival, especialmente cuando existe placa acumulada.

Por eso, durante estas etapas debemos prestar especial atención a la higiene bucodental y mantener nuestras revisiones.

7. Tabaco

El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo relacionados con la enfermedad periodontal. Puede favorecer la progresión de la periodontitis, dificultar la respuesta al tratamiento y aumentar el riesgo de que la enfermedad se reactive.

Por tanto, si fumamos y tenemos las encías inflamadas o sangrantes, debemos informar al profesional durante la revisión para que pueda valorar correctamente nuestros factores de riesgo.

8. Determinados medicamentos

Algunos medicamentos pueden influir en la salud de las encías o aumentar la facilidad con la que aparecen sangrados.

Si hemos comenzado a tomar un medicamento y hemos observado cambios en nuestras encías, debemos comunicarlo durante la consulta. No debemos suspender ni modificar ningún tratamiento médico por nuestra cuenta.

9. Prótesis o aparatos dentales que no ajustan correctamente

Una prótesis o un aparato dental que produce roce o presión puede irritar las encías y favorecer la aparición de molestias o sangrado.

Cuando observamos que el sangrado se concentra siempre en una zona concreta donde existe una prótesis, restauración o aparato, es recomendable solicitar una revisión para comprobar el ajuste.

10. Algunas enfermedades o alteraciones generales

En determinadas situaciones, el sangrado de las encías puede estar relacionado con problemas de salud general. MedlinePlus señala, entre otras posibilidades, algunos trastornos hemorrágicos y determinados cambios hormonales.

Esto no significa que cualquier sangrado de encías sea consecuencia de una enfermedad general. La causa más habitual continúa siendo la inflamación asociada a la placa bacteriana, pero cuando el sangrado es persistente, abundante o aparece acompañado de otros síntomas debemos consultar con un profesional.

¿Es normal que las encías sangren al cepillarse?

No. El sangrado frecuente de las encías no debe considerarse normal.

Si nuestras encías están sanas, no deberían sangrar habitualmente durante el cepillado ni al realizar la higiene interdental. La presencia repetida de sangre puede indicar inflamación gingival y merece una valoración.

Uno de los problemas más habituales es acostumbrarnos al sangrado. Podemos pensar que nos ocurre porque utilizamos demasiado el cepillo, porque tenemos las encías sensibles o porque llevamos varios días sin utilizar hilo dental. Sin embargo, cuando el sangrado se repite, debemos investigar su causa.

La SEPA señala que una encía sana no sangra y recomienda prestar atención a este signo como posible indicador de enfermedad periodontal.

¿Por qué sangran las encías al usar hilo dental?

Cuando empezamos a utilizar hilo dental después de mucho tiempo, podemos observar un pequeño sangrado. Esto puede ocurrir porque existe inflamación en las encías debido a la acumulación de placa.

Sin embargo, el sangrado persistente no debe interpretarse como una señal de que debemos abandonar la higiene interdental.

El hilo dental permite eliminar la placa de zonas a las que el cepillo no llega correctamente. Si lo utilizamos de forma adecuada y el sangrado continúa, debemos consultar para determinar si existe gingivitis, periodontitis u otra causa.

Si no sabemos qué sistema de higiene interdental se adapta mejor a nuestra boca, podemos pedir asesoramiento profesional. Dependiendo de la separación entre nuestros dientes, la posición de las piezas y el estado de las encías, puede ser más adecuado utilizar hilo dental o cepillos interdentales.

¿Qué relación existe entre el sangrado de encías y la gingivitis?

La relación es muy directa. La gingivitis provoca inflamación de las encías y uno de sus signos más habituales es precisamente el sangrado.

Cuando las bacterias presentes en la placa se acumulan alrededor del margen gingival, nuestro organismo responde generando una reacción inflamatoria. Como consecuencia, las encías pueden adquirir un aspecto más rojo, hincharse y sangrar con facilidad.

La buena noticia es que la gingivitis puede ser reversible cuando se diagnostica y se trata adecuadamente.

El objetivo consiste en controlar la placa bacteriana, eliminar el sarro cuando exista y mejorar nuestros hábitos de higiene. Si dejamos evolucionar el problema, la inflamación puede progresar hacia tejidos más profundos y convertirse en periodontitis.

¿Cómo saber si el sangrado de encías puede ser periodontitis?

El sangrado por sí solo no permite diagnosticar una periodontitis. Necesitamos una valoración profesional.

Sin embargo, existen determinados signos que pueden indicarnos que debemos acudir al dentista cuanto antes:

  • Sangrado frecuente de las encías.
  • Encías rojas o inflamadas.
  • Mal aliento persistente.
  • Retracción de las encías.
  • Sensibilidad dental.
  • Pus alrededor de alguna pieza.
  • Dientes que parecen más largos.
  • Movilidad dental.
  • Separación o desplazamiento de los dientes.
  • Cambios en la forma en la que encajan los dientes.

La Sociedad Española de Periodoncia señala, entre otros, el sangrado, el mal aliento, la hipersensibilidad, la movilidad y la separación de los dientes como señales que justifican una valoración odontológica.

No necesitamos esperar a que aparezca movilidad dental para acudir al dentista. Cuanto antes conozcamos el origen del problema, antes podremos actuar.

¿Qué hacer si me sangran las encías?

Lo primero es no ignorar el problema.

Si el sangrado aparece de manera puntual, podemos revisar nuestra técnica de cepillado y asegurarnos de que estamos realizando correctamente la higiene de dientes y espacios interdentales. Pero si el sangrado se repite, debemos solicitar una revisión dental.

Durante la valoración podemos comprobar:

  1. El estado de las encías.
  2. La cantidad y localización de placa bacteriana.
  3. La presencia de sarro.
  4. La existencia de bolsas periodontales.
  5. El estado de los dientes.
  6. La presencia de movilidad dental.
  7. La calidad de nuestra higiene bucodental.
  8. Los factores que pueden aumentar nuestro riesgo periodontal.

A partir de esta información podremos determinar si necesitamos únicamente mejorar nuestros hábitos de higiene, realizar una limpieza profesional o estudiar un posible problema periodontal.

¿Cómo podemos evitar que sangren las encías?

La prevención comienza en casa, pero no termina en el cuarto de baño.

Cepillarnos correctamente

Debemos cepillarnos de manera regular utilizando una técnica adecuada y evitando ejercer una presión excesiva.

No se trata de cepillar más fuerte, sino de limpiar correctamente todas las superficies dentales y prestar especial atención a la línea donde se encuentran los dientes y las encías.

Limpiar los espacios entre los dientes

El cepillo no llega correctamente a todos los espacios interdentales. Por eso debemos complementar el cepillado con hilo dental o cepillos interdentales cuando estén indicados.

La higiene interdental es especialmente importante cuando tenemos espacios donde se acumula comida o placa.

Realizar revisiones dentales periódicas

Las revisiones nos permiten detectar problemas antes de que evolucionen y comprobar que nuestras encías se mantienen saludables.

No debemos esperar a tener dolor. Las enfermedades periodontales pueden evolucionar durante un tiempo con síntomas mínimos.

Realizar limpiezas profesionales cuando sean necesarias

Aunque mantengamos una buena higiene en casa, puede acumularse sarro en determinadas zonas.

En Clivadent realizamos limpiezas dentales profesionales para eliminar placa y sarro y ayudar a prevenir problemas como la gingivitis y la periodontitis.

La frecuencia no debe ser idéntica para todo el mundo: depende de la cantidad de sarro, nuestros hábitos, el estado de las encías y nuestros factores de riesgo.

Evitar el tabaco

Reducir o abandonar el consumo de tabaco es una medida importante para proteger la salud periodontal. El tabaquismo está relacionado con una mayor progresión de la enfermedad periodontal y con una peor respuesta al tratamiento.

¿Una limpieza dental puede solucionar el sangrado de encías?

Depende de la causa y del estado de la enfermedad.

Cuando el sangrado está relacionado con una gingivitis provocada por acumulación de placa y sarro, una higiene profesional junto con una correcta higiene diaria puede ayudar a controlar la inflamación.

Pero no debemos asumir que cualquier sangrado se soluciona simplemente con una limpieza dental.

Si existe periodontitis, por ejemplo, puede ser necesario realizar un tratamiento periodontal más profundo. El tratamiento dependerá de la gravedad y de las características de cada caso. El Consejo General de Dentistas recoge diferentes abordajes para la enfermedad periodontal, desde la profilaxis profesional en fases iniciales hasta tratamientos periodontales más profundos cuando existe afectación de los tejidos de soporte.

Por eso, antes de decidir qué tratamiento necesitamos, debemos conocer el estado real de nuestras encías.

¿Qué hacemos en Clivadent cuando las encías sangran?

Cuando acudimos a consulta porque tenemos las encías sangrantes, nuestro primer objetivo es conocer el origen del problema.

No todos los pacientes tienen las mismas necesidades. Por eso valoramos el estado de dientes y encías y tenemos en cuenta factores como la higiene, la acumulación de placa y sarro, los antecedentes y los síntomas que presenta cada persona.

En nuestra clínica contamos con profesionales con formación en periodoncia y diferentes especialidades odontológicas, lo que nos permite abordar los problemas bucodentales de forma individualizada.

Si existe acumulación de placa o sarro, podemos valorar la necesidad de realizar una limpieza dental en Xàtiva. Antes de realizarla, comprobamos el estado de dientes y encías para determinar el procedimiento más adecuado.

Cuando encontramos signos compatibles con enfermedad periodontal, estudiamos el caso y determinamos qué tratamiento necesita cada paciente.

¿Cuándo debemos acudir al dentista si nos sangran las encías?

Debemos pedir cita si el sangrado aparece de manera repetida, especialmente si ocurre durante el cepillado o la higiene interdental y no desaparece al mejorar nuestros hábitos.

También debemos acudir si el sangrado se acompaña de:

  • Inflamación importante.
  • Dolor o molestias.
  • Mal aliento persistente.
  • Retracción de las encías.
  • Sensibilidad dental.
  • Pus.
  • Dientes flojos.
  • Separación entre dientes.
  • Cambios en la mordida.
  • Heridas o lesiones que no desaparecen.

Si el sangrado es abundante, prolongado o aparece acompañado de otros síntomas inexplicables, debemos solicitar valoración médica u odontológica. MedlinePlus recomienda consultar cuando el sangrado es grave, crónico o continúa incluso después del tratamiento.

¿Qué consecuencias puede tener no tratar unas encías que sangran?

El principal problema de ignorar el sangrado es que podemos estar dejando evolucionar una enfermedad periodontal.

Una gingivitis inicial puede ser reversible, pero cuando la inflamación progresa y afecta a los tejidos que sostienen los dientes hablamos de periodontitis. Esta enfermedad puede provocar pérdida de soporte óseo y movilidad dental y, en casos avanzados, contribuir a la pérdida de dientes.

Por eso, no debemos esperar a que un diente se mueva para preocuparnos por nuestras encías.

El sangrado es una señal que podemos detectar mucho antes y que nos permite actuar preventivamente.

Preguntas frecuentes sobre el sangrado de encías

¿Por qué sangran las encías si me cepillo todos los días?

Cepillarnos los dientes diariamente es fundamental, pero no siempre significa que estemos eliminando correctamente toda la placa bacteriana. La técnica de cepillado, la higiene interdental, la acumulación de sarro y otros factores pueden influir. Si las encías sangran de forma habitual, debemos revisar la causa con un profesional.

¿Por qué me sangran las encías al cepillarme?

La causa más frecuente es la inflamación provocada por la acumulación de placa bacteriana. También puede influir un cepillado demasiado agresivo, aunque el sangrado repetido debe ser valorado.

¿Es normal que sangren las encías al usar hilo dental?

No debería ser habitual. Puede aparecer algo de sangrado cuando empezamos a utilizar hilo dental después de mucho tiempo, especialmente si existe inflamación. Si continúa, debemos consultar.

¿Las encías sangrantes pueden ser síntoma de gingivitis?

Sí. El sangrado es uno de los signos más frecuentes de gingivitis. Si no se controla la inflamación, puede evolucionar hacia una enfermedad periodontal más avanzada.

¿Las encías sangrantes pueden provocar pérdida de dientes?

El sangrado en sí mismo no provoca directamente la pérdida dental. Sin embargo, puede ser un signo de enfermedad periodontal. Cuando la periodontitis progresa, puede destruir los tejidos que sostienen los dientes y provocar movilidad y pérdida de piezas.

¿Cómo puedo dejar de tener las encías sangrantes?

Debemos conocer primero la causa. Mejorar la higiene, limpiar correctamente los espacios interdentales y mantener revisiones periódicas son medidas fundamentales. Si existe placa o sarro acumulado, puede ser necesaria una limpieza profesional.

¿Cuándo debo preocuparme por el sangrado de encías?

Debemos prestar especial atención cuando el sangrado es frecuente, abundante, espontáneo o aparece acompañado de inflamación, mal aliento, retracción, movilidad dental, pus o dolor.

¿Una limpieza dental elimina el sangrado de encías?

Puede ayudar cuando el sangrado está causado por placa y sarro asociados a una gingivitis, pero no todos los casos son iguales. Si existe enfermedad periodontal, puede ser necesario un tratamiento específico.

Encías sanas, dientes sanos

Cuando nos preguntamos por qué sangran las encías, la respuesta más frecuente está relacionada con la inflamación provocada por la placa bacteriana. Sin embargo, el sangrado también puede aparecer por otros motivos, por lo que no debemos autodiagnosticarnos.

Lo importante es entender que unas encías sanas no deberían sangrar habitualmente. Si observamos sangre cada vez que nos cepillamos, utilizamos hilo dental o mordemos determinados alimentos, tenemos una señal que merece atención.

En Clivadent apostamos por la prevención y por el diagnóstico temprano. Una revisión nos permite conocer el estado de nuestras encías, detectar posibles problemas y decidir si necesitamos mejorar nuestros hábitos, realizar una limpieza dental profesional o estudiar un problema periodontal.

Cuidar nuestras encías no consiste únicamente en evitar el sangrado. Significa proteger los tejidos que mantienen nuestros dientes, conservar nuestra salud bucodental y actuar antes de que un problema pequeño pueda convertirse en uno mayor.

Si nuestras encías sangran de forma habitual, podemos solicitar una valoración en nuestra clínica dental de Xàtiva y conocer el estado real de nuestra salud periodontal.

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